Lo que debes saber:
Viernes de Orgullo Esmeralda: El recuerdo de una final que amenazaba con esfumarse y entonces… ¡Apareció el talismán!
Hoy es Viernes de Orgullo Esmeralda, día ideal para recordar grandes pasajes e ídolos de la historia del Club León.
Si bien el paso del León en la Liga de Ascenso fue largo y escabroso, también podemos decir que la Fiera nos regaló tardes llenas de drama y de suma emoción.
Como aquella Final en 2003, hace 22 años ya, cuando el cuadro leonés enfrentó al Tapatío en el Torneo de Verano de ese año, en la temporada de aquella bonita playera verde esmeralda que utilizó el León.
Para el encuentro definitivo el marcador global se encontraba igualado a un tanto tras 90 minutos en el Jalisco.
La tarde de aquel domingo 15 de junio lucía radiante ante una afición leonesa que veía a su equipo con el plantel ideal para regresar de inmediato al primer nivel.

Carlos Reinoso dirigía a un cuadro con pilares firmes en la cancha como los zagueros César Márquez, Sigifredo Mercado y Germán Gorsd, así como los atacantes Martín Vilallonga y Julio César Yegros.
Tapatío venía con un plantel muy joven, pero lleno de calidad con elementos que después destacarían en la Primera División como Alonso Sandoval, Jhony Magallón y Néstor Gutiérrez, así como esos jugadores que sobresalieron en el extranjero y en la Selección Nacional como Carlos Salcido y el “Maza” Rodríguez.
Tapatío jugó con vocación ofensiva y fue precisamente Salcido quien puso a temblar a todos en el Glorioso con su gol a la hora transcurrida de juego.
Los minutos avanzaban y el nerviosismo crecía, el irreverente rebaño que comandaba Juan Carlos Chávez se hacía sólido en la cancha, aunque la ventaja era solo de un gol.
Seis minutos después del tanto en contra, en la Fiera se produjo un cambio que cambió la historia. Julio Colman relevó a Jairo Ugalde y el destino le dio la razón a Reinoso.
A ocho minutos del final, el leonés Ulises González cobró un tiro de esquina desde la derecha para que el paraguayo Colman conectara con un cabezazo a segundo poste, lejos del lance de Miguel Becerra. Con el gol, la olla de presión estalló en el Glorioso y el felino que estaba herido volvió a la vida.
No pasaron muchos minutos cuando la zaga jalisciense retrasó el esférico quedando a modo para que Colman se acercara a la meta y con tremendo disparo marcara el tanto que desató la apoteosis en el Nou Camp.
Todavía el Tapatío tuvo sus oportunidades para darle mayor drama a esta gran Final.
Casi nadie recuerda a los nazarenos, pero hay que decir que este duelo tuvo un arbitraje de lujo con Armando Archundia.
Ya sabemos lo que vino después de ese partido, por eso y por esta vez nos quedaremos con la gran emoción que vivimos de aquella tarde, digna de un partido por el título.
@geraslugo en X
Altas y Bajas del Club León rumbo al Apertura 2025 de la Liga MX.

