No se requería ser espectacular ni avasallador, mucho menos golear o humillar al adversario. León necesitaba ganar a como diera lugar y así lo hizo.
El Toto Berizzo movió sus piezas y los jugadores que eligió cumplieron en la medida de sus capacidades, sin tratar de conquistar al aficionado con jugadas vistosas, simplemente haciendo lo justo.
Los Esmeraldas salieron con un buen triunfo sobre el Necaxa, con mínima diferencia, aunque máxima la bocanada de oxígeno que toman, en especial el domador argentino.
Los refuerzos de la Fiera cumplieron
Los nuevos rostros del equipo León cumplieron cabalmente.
Jordi Cortizo sudando la camiseta con un pundonor singular. El Nene Beltrán tomando la batuta en el medio campo, por lapsos como armador de jugadas y en otros momentos desarmando la ofensiva local.
Ismael Díaz corriendo la milla y peleando los balones. El panameño encontró el premio a su insistencia con su primer gol como jugador de la Fiera.
Valentín Gauthier se la rifó en la central al lado de Berreiro. El charrúa metió la pierna, tanto para quitar el esférico como para salvar en la línea a su equipo.
Y si en los anteriores partidos crucificamos a Óscar García, en esta ocasión salió del Victoria como Mesías.
El joven canterano dio pasos hacia el frente en su madurez atajando eficientemente y achicando exponiendo el físico.
Los Rayos de Fernando Gago no son los mismos a los que presentaba Larcamón en el torneo anterior, por eso, la Fiera tenía mayores razones para salir con los tres puntos en su bolsillo.

No podemos afirmar que, con este triunfo, Berizzo ha encontrado la fórmula para consolidar un repunte definitivo, aún hay aspectos por resanar en el funcionamiento de su escuadra.
Esta vez le funcionó dejar a Funes Mori y a Adonis Frías en la banca y falta ver cómo embonará las piezas con el regreso de James, ahora que salga de su lesión.
Pero fuera de eso, siempre será mejor perfeccionar el accionar con la sonrisa que provoca una victoria.
@geraslugo en X

