Mientras la Fiera tuvo mejor desempeño teniendo enfrente a 11 adversarios, los Tigres fueron más peligrosos cuando se quedaron con 10 jugadores.
Hubo llegadas de peligro de ambos equipos, pero también hubo fallas garrafales frente a la portería.
Al final, todo terminó en un empate a cero goles lleno de emociones, aunque no precisamente decir que fue emocionante en el término estricto con el que usamos esta última palabra en el futbol.
La Fiera pudo hacer mucho más
Sin duda, la Fiera sabe que pudo haber hecho más para salir del Volcán con un triunfo que hubiera representado un sonoro avance en sus aspiraciones por escalar peldaños en la tabla.
Cuando Berizzo se decidió hacer movimientos con la ventaja numérica, sus líneas se vieron mejor, dado que James comenzó a tener balón, Arcila a darle mayor movilidad, Moreno aseguró la banda y Funes Mori logró mayor presencia ante los zagueros de Tigres. Quizá estos cambios llegaron un tanto tardíos. Relativo.
Díaz, Funes Mori y Moreno tuvieron las más claras y fallaron ante un Nahuel Guzmán que también tuvo lo suyo al rechazar dos jugadas de gol, curiosamente no con las manos sino a través de un buen juego de pies.
La jugada de Iván Moreno quedará para la crítica, sobre todo para esa que la catalogará como un auténtico “oso”, ahí definitivamente se le esfumó el triunfo a la Fiera.
Y del otro lado de la moneda, aún con un hombre de más en la cancha, la Fiera también sufrió y terminó rezando pues Ángel Correa jugó inspirado y puso en predicamentos cada vez que pisó los linderos del área. Aunque también hay que decirlo, al argentino se le fue la victoria en el tiempo de reposición.
Tigres es un equipo cuya calidad no se merma cuando entran los de la banca. Imagínense, los relevos fueron Joaquim, Gorrarián, Córdova, Garza y Antuna.
En cuanto al León, con un platel con más límites, Berizzo aún no haya la combinación perfecta entre sus jugadores para que las líneas esmeraldas sean eficientes durante una mayor parte del juego y no obstante de los cambios.
Los pronósticos daban por víctima al León antes del juego, un empate era considerado como un buen resultado, pero ya a toro pasado, sí queda esa sensación de que a la Fiera salió con poco a pesar de mantenerse sin derrota tras cuatro partidos seguidos.
Por ello hablaba de una bipolaridad, pues a pesar de que muchos equipos comprarían un partido con las circunstancias que se dieron y un resultado como el que obtuvo el León de visita ante Tigres, se sigue sintiendo un no sé qué que no sé cómo con el felino esmeralda.
@geraslugo en X
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