Hay formas de caer. León había perdido con Pachuca y Tigres, pero el tropiezo ante Gallos es de los que molestan en el hígado del aficionado.
Los pronósticos engolosinaron a unos Esmeraldas que salieron favoritos frente a un Querétaro que desconocía lo que era ganar en el torneo.
El equipo queretano era prácticamente un cheque al portador hasta antes de enfrentar al León. Se vuelve a ratificar eso del mote de “levantamuertos”, algo que tampoco gusta.
Era ganar sí o sí contendiendo al rival que se tenía en turno, una obligación que en ocasiones incomoda.
Era ganar con lo básico del estilo de Ambriz o, mejor dicho, con lo que intenta el domador que se haga en la cancha: adormecer al rival con el toque de pelota, dominar territorialmente y aprovechar las oportunidades de gol.
Los cambios influyeron, más hacia el lado negativo.
Nacho optó por usar al Plátano Alvarado buscando mayor llegada y rapidez haciendo pareja con Funes Mori en punta. Sin embargo, hizo falta el trato de pelota que le ofrece el Nene Beltrán al equipo por lo que la media cancha perdió fuerza y proyección.
Además, se extrañó la presencia de Cambindo, el mejor anotador que tienen los Esmeraldas. La pregunta forzada es ¿para qué cambiar?
Así mismo, la desconcentración prevaleció en la mayoría del equipo leonés.
Una salida tardía del Gato García produjo un penalti que el mismo arquero alcanzó a remediar con su atajada. Pero en el futbol no todos los errores se pueden remediar y la falta de intensidad en la marca abrió el camino al primer tanto de Jhojan Julio… y también para el segundo.
Podemos contar dos oportunidades claras de la Fiera en el primer tiempo. Ya en el segundo, tendríamos que revisar el video del partido para determinar si hubo algo de peligro generado por los leoneses.
Lo cierto es que Gallos pudo encontrar un tercer tanto antes de que el León se acercara a marcar el primero para su causa.
En la jornada anterior se plasmaron trazos de contar con carácter e ideas y a pesar de caer ante Tigres se tenía cierta confianza de que con Querétaro el final sería feliz.
Hoy, hablando calientes por el resultado, con el tropezón en La Corregidora la incertidumbre es la que sale a flote.
Es bueno reconocer los errores tal como lo hizo Nacho después del reciente partido, aunque es de sabios estar conscientes de que una actuación así no se debe repetir. Ya son cuatro partidos seguidos sin ganar y tres de estos juegos representan nueve puntos echados al drenaje.
Y se viene la siempre difícil visita a Rayados…
@geraslugo en X
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