No fue precisamente levantar a un muerto porque fue el ‘muerto’ el que permitió que León reviviera en un partido infumable.
León no pudo con Querétaro, el tercer peor equipo de la Liga, así como lo dicta la tabla general.
Otra vez Rodolfo Cota resultó el jugador más destacado del equipo leonés.
Las intervenciones del arquero del Tri mantuvieron a la Fiera con aspiraciones de ganar algo en el duelo, aunque esto fuera un austero empate, como sucedió.
Los Gallos salieron a dar pelea y por poco la ganan.
El equipo de Ariel Holan extrañó a Víctor Dávila y los ánimos que el chileno le imprime al equipo.
Un triste tiro a gol
Fue hasta el segundo tiempo donde la Fiera dio signos de vida, cuando Luis Montes logró cambiarle el rostro a la Fiera. Antes de su ingreso no existió quién tomara el esférico y lo trasladara inteligente.
Enseguida se notó esto en el equipo de Holan que no lograba pasar de la inoperancia.
León perdió todo el primer tiempo. Resultó un cuadro con poca idea, sobando en demasía la pelota y con nula imaginación en la zona de ataque.
Un solo tiro a puerta hicieron los Esmeraldas en la primera mitad por cuatro de Gallos, estadística que no puede permitirse en el Glorioso.
Hernán Cristante le jugó al León adecuadamente con cierta presión a la salida y bien plantado en defensa.
Y pudo ser peor
Querétaro le dio un respiro a la Fiera y con ese pecado perdió lo que hubiera sido una excelente victoria en su camino de judío errante que tendrá en mucho tiempo.
Ángel Mena anotó por fin en una segunda oportunidad desde el manchón y si no es por eso, la historia hubiera sido más triste.
Para el León resulta doloroso y desesperante el empate. Fue pobre el espectáculo futbolístico que ofreció y se vio en predicamentos ante uno de los peores equipos de la Liga.
La Fecha FIFA pasó de noche, haciéndole ver mal en lo físico y futbolístico, al igual que un horario que más que una ventaja sobre el equipo visitante, parece ser un suicidio para el cuadro esmeralda.
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