El torneo regular terminó con un sabor agridulce ante los Xolos de Tijuana, quienes hicieron la ‘maldad’ en el Estadio León para evitar la localía verdiblanca en la repesca.
Ante esto, la situación parece apremiante para un equipo de Renato Paiva que está obligado a mejorar en tres aspectos importantes si pretende aspirar a algo más allá de la reclasificación.
La disciplina
Durante 17 jornadas, los esmeraldas adolecieron muchísimo de estar condicionados en la mayoría de las ocasiones al recibir 40 tarjetas amarillas y seis rojas.
El futbolista que más jugó al límite fue Paul Bellón, quien registró siete tarjetas amarillas en su torneo debut dentro en la máxima categoría.
En total, cuatro jugadores disputaron la última jornada con una consigna importante, pues Luis Montes, Byron Castillo, Osvaldo Rodríguez y Fidel Ambriz, terminaron el certamen con cuatro tarjetas amarillas cada uno y, de haber recibido una más, no estuvieran contemplados para el próximo duelo frente a Cruz Azul.

El estratega lusitano tendrá que hacer mucho énfasis en este aspecto ya que, al jugarse el semestre en una sola noche, una indisciplina podría costar la eliminación del torneo.
La defensa
Cuánto suele sufrir el equipo de Paiva en zona baja, pues sigue sin encontrar la pareja defensiva que le pueda dar esa certeza y seguridad que tanto necesita.
León terminó como la quinta peor defensiva del campeonato con 29 goles recibidos y, de acuerdo con Arturo Guerra Muñoz, el equipo no recibía una cifra tan alta de goles desde el Clausura 2018 cuando registró 33.

Cruz Azul es un rival intenso y propositivo, por lo que será primordial la concentración y coordinación defensiva en la zaga leonesa, ya sea con Tesillo y Barreiro o Bellón y ‘Tesi’.
La irregularidad
La Fiera fue un equipo bastante irregular durante todo el semestre regular.
Tan solo en los últimos 11 partidos, perdieron seis, ganaron cuatro y empataron en uno.

Este aspecto se vio reflejado en la posición final del equipo al terminar décimo general con 22 puntos producto de seis victorias, cuatro empates y siete derrotas.
El equipo tendrá que ir contra todo pronóstico: dar la campanada ante los cementeros en el Azteca, y tratar de hacerlo en Liguilla, pues desde el regreso de este sistema, ningún equipo que accede por la vía de repechaje, ha llegado más allá de semifinales.
