Son nueve años ya, nueve años los que han pasado desde que la noche del domingo 15 de diciembre del 2013, el Club León logró bordar en su escudo la tan esperada sexta estrella en su historia.
Tras sufrir diez años en la Liga de Ascenso parecía que un campeonato esmeralda simplemente se encontraba a años luz de distancia, pero debido a que un grupo de jugadores comprometidos y un cuerpo técnico que marcó la historia de todo el futbol mexicano, la Fiera supo hacerse respetar en la grama del estadio Azteca para vencer a las Águilas del América en uno de los capítulos que con mucho orgullo recuerdan todos y cada uno de sus aficionados.
A la gloria
Un año más tarde de que los seguidores verdiblancos festejaran el retorno al Máximo Circuito, muy pocos hubieran imaginado que los entonces dirigidos por Gustavo Matosas tendrían el nivel competitivo suficiente para llegar a la disputa por el titulo en la Primera, sin embargo, la sinergia que el club presentó, aunado a buenas incorporaciones encabezadas por el mismísimo Rafael Márquez hicieron que la mezcla de ingredientes fuera la justa para coronar la sexta.
Frente a la Fiera se encontraba un conjunto americanista que tenía la intención de proclamarse bicampeón del futbol mexicano ya que un torneo antes los dirigidos por Miguel Herrera habían conseguido pegarle a Cruz Azul, pero el plantel esmeralda que sabía perfectamente lo que era ganar en situaciones complicadas, terminó por bañarse de gloria y ahogar la fiesta de las Águilas.

En la de Ida, el estadio León lució pletórico, un ambiente inmejorable contagió a toda la ciudad y sus alrededores ya que desde 1997 que la Fiera no disputaba una final, por lo que con todo el apoyo de su gente Carlos ‘Gullit’ Peña regaló el primer gol de la noche al aprovechar un mal rechace de la zaga capitalina y disparar para vencer a Moíses Muñoz. Posteriormente Mauro Boselli incrementaría la ventaja con una definición que techó a Muñoz para afianzar el 2-0 y dar la confianza para pelear por todo en la Vuelta.
Justamente en el coloso de Santa Úrsula, los Verdes cerraron una majestuosa noche y con dianas de Boselli, Nacho González y uno más de Edwin Hernández, el conjunto zapatero consagró la alegría más grande que marcaba el final definitivo a una larga espera de más de 22 años para levantar un trofeo de campeón en el futbol nacional.
Así, el grito de ¡Vamos América! se extinguió para dar paso al de ¡Campeón! Con toda y una de las cabeceras del Azteca repleta de aficionados verdiblancos, que posteriormente acompañarían a sus ídolos a un monumental desfile que pintó absolutamente a toda la capital cuerera de color verde y blanco.
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