Desde el banquillo y hasta el plantel, Necaxa sufrió varios cambios previos al arranque del Clausura 2023, una situación que podría complicarle la vida al cuadro de Aguascalientes, el primer rival del Club León en el actual torneo.
Situaciones extra cancha retrasaron el debut de los Verdes en el Clausura 2023, pero por fin tendrán actividad en la segunda jornada del semestre cuando se enfrenten a los hidrocálidos, que no iniciaron con buen pie.
Con un marcador de 3-2, San Luis propinó el primer golpe al proyecto de Andrés Lillini, que luego de dejar a los Pumas, inició una nueva etapa al frente de los Rayos junto con los seis elementos que la directiva eligió para reforzar la plantilla.
El delantero Maximiliano Silvera, de 25 años, se convirtió en la última adquisición hidrocálida junto con el arquero Rafael Ramírez. Estos, se sumaron hace algunos días al equipo del que también forman parte Edson Partida, Juan Pablo Domínguez, Josecarlos Van Rankin y Damián Batallini.
En su mayoría, Necaxa decidió apuntalar la zona defensiva y también la delantera con la llegada de Batallini y Silvera. No obstante, es ésta última la que sí necesitaba una vuelta de tuerca, sobre todo tomando en cuenta que los de Aguascalientes estuvieron en el Top 5 de las peores delanteras el torneo pasado.
Con estos cambios, y pese a las semanas de pretemporada que acumulan, Necaxa sigue buscando su mejor nivel antes de medirse a La Fiera, una escuadra que si bien tiene ya una base, también realizó cambios en puestos clave, tales como la dirección técnica.
Así, ambas escuadras se encontrarán en las mismas circunstancias pues los dos están arrancando una nueva etapa en su historia… los momentos, sin embargo, son distintos, pues mientras Necaxa ya se quitó esa presión del debut, eso es algo con lo que León todavía tendrá que lidiar en casa.
