La bronca entre barristas de los Xolos de Tijuana y aficionados del Club León sigue dando de qué hablar. Este lunes, la alcaldesa de la ciudad fronteriza, Monserrat Caballero Ramírez, negó que la pelea se hubiera salido de control y aclaró que para ella, “Fue una riña futbolera”.
“Recordemos que (para que) se salga de control es que haya pérdidas humanas que lamentar, entonces fue controlado y no pasó, hasta este momento, en este particular evento”, comentó la alcaldesa de Tijuana, en entrevista con medios de esa ciudad.
“Lo tengo que aclarar: en este particular evento, no se salió de control y no pasó más allá de una riña futbolera que se pudo controlar gracias a la coordinación que hay en los diferentes órdenes de gobierno”.
La pelea se dio antes del partido entre los Xolos y el León, el viernes por la noche. Según testigos, se dieron al menos cinco heridos, todos aficionados del León, pero las autoridades aceptan que no hay ningún detenido.
Monserrat Caballero considera que este enfrentamiento no puede compararse con la bronca en el estadio La Corregidora de Querétaro, en marzo de 2022. Aquella vez se reportaron decenas de heridos y una treintena de detenidos, además de que los Gallos fueron castigados con un año jugando a puerta cerrada.
“No, no sucedió lo de Querétaro, porque hay que especificar que los hechos son distintos. Estamos muy bien coordinados, de tal suerte que no pasaron esos hechos, no pasó de una riña futbolera, las conductas sociales y humanas no las podemos controlar nosotros, fue una riña que se pudo controlar gracias a la coordinación de todas las partes de gobierno”, recalcó la alcaldesa de Tijuana.
Este lunes, la Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol anunció una multa para los Xolos por la bronca del viernes, además de un aviso de veto y un partido de castigo para su barra.
