James Rodríguez llegó para cargarse a la Fiera en sus hombros.
Contra Bravos, James se movió al espacio, pidió la pelota, la trasladó de manera práctica, retrocedió metros para armar jugadas, puso un par de centros al área con mucha intención e impuso su presencia en el diálogo con el silbante.
Berizzo paró a su Fiera con funciones básicas y la vez efectivas.
Los Esmeraldas procuraron en todo momento mantener la línea de cuatro atrás con un contención atento a la cobertura.
El orden en el esquema parece ser la máxima en este equipo en el que solo Rigoni y James se despliegan con libertad para aportar al control y avance del esférico.
León superó territorialmente a su visita en gran parte del juego. Fonseca y Tadeo hicieron buena mancuerna como contenciones y Moreno dio salida por la banda derecha.
En términos generales, sobre la mesa se postran puntos a favor de un equipo leonés que muestra mayor oficio.

No obstante, también salen esos asteriscos que obligan a mejorar. Como el que la Fiera no aprovechó las ocasiones de gol para matar y en donde el portero Jurado se erigió como gigante.
Así mismo, con los cambios que hizo Berizzo, no pasaron muchos minutos para extrañar a jugadores como James, Fonseca, Rigoni y Estrada.
Paso a paso, así avanza esta nueva Fiera, de la que también hay que decir que no hilaba dos triunfos desde marzo del año pasado. Otro datito más que hace pensar positivamente.
@geraslugo en X
