Se sabe que León no abre la cartera. Ni para fichar técnicos caros del futbol nacional, ni para reforzarse con futbolistas cercanos al tope de su valor de mercado.
Entre los entrenadores que han llegado desde 2014, cuando se fue Gustavo Matosas, es difícil encontrar dos que a primera vista le hayan agradado a la afición.
Quizá el primero post-Matosas, el argentino Juan Antonio Pizzi, fue el más cercano a la satisfacción hacia la tribuna. Ojo, que al “Macanudo” le fue mal, solo calificó en uno de dos torneos y dejó tirada a la Fiera para irse a Chile (literal). Pero venía de dirigir al Valencia y se entendía que su estatus de “europeo” podía ayudar al León para dar el tan soñado salto internacional.

De lo barato a lo desconocido
Después de Pizzi: Torrente, “Chavo” Díaz, Tena y Ambriz.
Los cuatro llegaron con pocas simpatías.
Sí, “El Flaco” tenía dos títulos de Liga y un oro olímpico, pero su futbol especulativo ilusionaba a pocos.
Mismo caso de Nachito, de quien todos esperaban una Fiera aburrida y cangrejera y quien, aceptémoslo, terminó por callarnos la bocota a muchos.
Desde 2021, León apostó por Holan y Paiva, dos técnicos con cierto prestigio internacional, pero que sonaban más a experimento que a garantía de éxito.
Por fin un ‘regalito’
Pero ahora León rompió el molde. Cuando Soy Fiera reveló que la Fiera iba en serio por Nico Larcamón, algunos desconfiaron. Se contraponía el prestigio de César Merlo para informar con la costumbre esmeralda de ir por lo barato y terminar con lo desconocido.

Hoy Larcamón ya está en León. Un técnico que sonó para Tigres, América, Chivas y hasta para la Selección Mexicana y del que se espera haga mucho con un León que quiere renacer.
Toca reforzar el campo
¿Qué sigue? Darle material para trabajar. Armarle un equipo tan dinámico como su Puebla de los dos últimos años y, sobre todo, tan ambicioso como para pelear siempre por un puesto en Liguilla, sin conformarse con el recuerdo de un ya lejano 2020.
Larcamón necesitará mediocampistas dinámicos, que se lancen al área rival y disparen como lo hacía El Gallito Vázquez y que a la siguiente jugada se maten para recuperar la bola donde sea y, si es necesario, se tiren de cabeza y sin cerrar los ojos para proteger a su portero.
A Larcamón denle defensas con garra, sí que tengan técnica, pero no es necesario que sean Rafa Márquez. Más bien, hoy León necesita uno, dos o tres Nachos González, por más imposible que suene.
A Larcamón denle calidad, garra y velocidad. ¿Es mucho pedir? Claro, pero no se trata de pedir lo barato para que llegue lo regalado.
Que el entusiasmo no se quede en el nuevo DT. Ojalá este renacer sea en serio, porque ya va un año sin Liguilla y eso cuesta mucho más…
