El arranque de torneo está resultando más difícil de lo que se esperaba para el León. Aunque contra Pachuca acusó ligera mejoría en algunos aspectos, las cosas no se le están dando a la escuadra de Nicolás Larcamón, y da la impresión de que merecía mejor suerte ante el campeón.

El principal problema para el equipo leonés es la falta de gol. A muy poco se puede aspirar si no se generan jugadas de peligro sobre el arco rival, y eso le está sucediendo a La Fiera.

El inicio del encuentro lucía promisorio para un León intenso, que atacando de forma vertiginosa por los costados vivió sus mejores momentos a la ofensiva en la temporada. Con Dávila y Mena enchufados adelante, parecía cuestión de tiempo para que cayera la anotación leonesa. Sin embargo, la falta de contundencia frente al arco de Ustari terminó pesando cuando la visita anotó por medio de “La Chofis” López.

Por si fuera poco, el pésimo arbitraje de Guillermo Pacheco hizo más complicado el partido para los locales. La injusta expulsión de Joel Campbell, obligó a los Verdes a remar a contracorriente con 10 elementos ante un Pachuca que luego de la anotación se vio dominante.

La respuesta de Larcamón en la segunda mitad, ingresando a Rubio para hacer dupla adelante con Dávila, pareció lógica, pero nada sucedió.

Y los posteriores cambios ofensivos (Angulo y Alvarado) tuvieron una buena intención, pero dieron la impresión de ser tardíos.

Hay que aplaudirle al León su vocación para ir al frente a pesar de la desventaja numérica buena parte del encuentro. Los elementos verdiblancos intentaron una y otra vez al ataque ante una bien parada zaga hidalguense. Sin embargo, en La Fiera no hay quien la meta, y sin goles no hay puntos.

Poco tiempo tendrán los Verdes para reponerse de este golpe, y preparar la siguiente cita, el jueves ante Querétaro.

Con 25 años de carrera, ha vivido con el futbol desde la cuna, ya fuera con el Unión de Curtidores o con el Club León. Sabe encontrar el punto fino en cada juego y en cada movimiento de una Fiera a...