Hay goles que le dan vida a un equipo durante un partido y hay goles que hacen ganar a un equipo. Al León le urge uno de estos últimos.

De pronto, al cuadro esmeralda se le humedeció la pólvora. Y utilizar la frase “de pronto” suena rara pues aún cuando el León no ha marcado un tanto en los últimos tres juegos de Liga, que ya son muchos para el potencial que tiene, tampoco ha dejado de ser un equipo al que se le considera protagonista del torneo.

Asegurada en la repesca, la Fiera aún tiene opciones de meterse directo a la Liguilla ganándole a Tigres, que Toluca pierda y que Pachuca no gane. Todo puede pasar, pero se ve difícil.

La prioridad de Nicolás Larcamón debe ser entonces hallar la manera de que sus huestes vuelvan a accionar la artillería y aniquilar a sus adversarios.

El tema no es para minimizarlo y menos en esta etapa del torneo de Liga y el de la Concacaf.

A media semana, el León tuvo para amarrar el resultado positivo y salió del Volcán con una desventaja que ahora tendrá que borrar si quiere verse en una final internacional.

Las piernas deben aguantar y la capacidad de reacción reaparecer. El León de Larcamón juega sus mejores momentos durante los primeros 45 minutos. El segundo tiempo es un problema. 

En nueve de los 16 juegos que lleva la etapa regular, el cuadro esmeralda no ha sido capaz de marcar después del descanso.

El último tanto de la Fiera en la Liga fue un gol que provocó euforia, hecho en la postrimería del juego contra América y en una definición magistral de Campbell. Un gol así apremia. 

Con la siesta en la que está ensimismado Lucas Di Yorio, Víctor Dávila es el sinónimo de una esperanza esmeralda que está ansiosa de convertirse en goles. Sin embargo, cargarle la responsabilidad a uno solo sería exagerar puesto que el despertador debe sonar para todos.

En casos como la derrota ante Chivas en la Fecha 15 o en la ida de la semifinal contra Tigres, no le vimos a los Verdes una reacción entera al verse abajo en el marcador.

El detalle es que la serie de tres juegos contra los felinos del norte puede resultar desgastante sin haber tiempo para la dosificación en el esfuerzo del equipo. De ahora en adelante en cada partido de la Fiera hay mucho en juego.

Un equipo se acostumbra a ganar, aunque también puede olvidarse de hacerlo. Para la Fiera no es tiempo de perder la memoria.

Twitter @geraslugo

Con 25 años de carrera, ha vivido con el futbol desde la cuna, ya fuera con el Unión de Curtidores o con el Club León. Sabe encontrar el punto fino en cada juego y en cada movimiento de una Fiera a...