El pasado 20 de abril persiste como la fecha del último triunfo oficial conseguido por el León de Jorge Bava.
Desde ese día, se suman seis partidos sin ganar juntando Liga MX y el debut en la Leagues Cup. La Fiera ha salido sin victorias ante Juárez, Pumas, Pachuca, Puebla, Necaxa y Portland.
Ampliando más la estadística, con Bava se ha ganado en siete juegos, empatado en seis y perdido en nueve, una efectividad muy por debajo de lo deseado.
Es cierto que al León se le vieron pasajes positivos ante Portland con el manejo del esférico y la generación de llegadas, pero también salieron a flote, otra vez, las deficiencias en la marca y la incapacidad en la contundencia.
Bava afirma que su equipo va de menos a más, cuestión de enfoques.
En este último juego, se vio a un felino esmeralda con algunos lapsos de voluntad y chispazos individuales, como el gol de Alan Medina.
Sin embargo, el equipo leonés se ausentó del juego después de fallar opciones claras al inicio del segundo tiempo. Posterior a eso, el dominio y las intenciones pasaron a ser propiedad del conjunto estadounidense.
Aunado a la carencia de definición en los momentos clave, podemos decir que se mantiene en terapia intensiva el esquema defensivo del León. El segundo gol del Portland es el puro ejemplo de esto.
La enésima mala salida de Poncho Blanco y la desatención de los demás esmeraldas en las postrimerías del juego, nos hablan de un equipo que se vacía mentalmente y cuyas piernas no dan para mucho.
Los Timbers, que en la MlS navegan en la medianía, ganaron porque quisieron más que el León, porque buscaron la diferencia hasta en el último minuto.
Afirmar que el León mejoró, como lo dijo Bava, es llanamente darle a la verdad su lugar sin determinar cuál es el punto de referencia, pero por encima de esa verdad, se impone una realidad que duele: las victorias están en el olvido y la crisis vigente.
@geraslugo en X
¿Más lesionados? Así trabajará el Club León de cara al duelo ante Colorado Rapids.
