Esperemos que la limpia no termine por dejar sucia la imagen del equipo León al final del Apertura 2024.
De hecho, ya hablamos de una crisis por la falta de triunfos y, sobre todo, por la ausencia de una identidad futbolística en manos del uruguayo Jorge Bava.
Si a recuentos nos vamos, el número de bajas está de cierta manera equilibrado por la cantidad de fichajes, sin embargo, persiste la enfermedad por encima de la efectividad del medicamento.
Rodolfo Cota, William Tesillo, Elías Hernández, Gonzalo Nápoli, Osvi e Iván Rodríguez, Ángel Mena, Nico López, Alan Medina, Federico Viñas y Fidel Ambriz fueron borrados de los registros esmeraldas. Ahora sí, como dice la canción: algunos por coraje, otros por capricho y varios por placer.

De los que llegaron, Óscar Jiménez, Tadeo Estrada y Mauricio Isaís no han visto minutos. El “Patrón” Hernández cayó en la intermitencia, Ettson Ayón está fuera de servicio y Diego Hernández apenas se adapta, mientras que Luciano Cabral y Jordy Alcívar no han dado el do de pecho que se esperaba.
John Mendoza, Jhonder Cádiz y Salvador Reyes serían los únicos con un puntito de pase hasta el momento.
Poco aporte de algunos en León
A lo anterior sobre las nuevas contrataciones, debemos agregarle que jugadores como Andrés Guardado y Édgar Guerra se manifiestan con poco aporte y como se ve la situación, profunda es la duda de que con el actual domador se pueda, como equipo, sobrepasar un techo que ha quedado bajito.
Recuerdo crisis similares en el plantel esmeralda y que para aquellos baches se trajeron como rescatistas a Javier Luis Torrente y al “Chavo” Díaz. No los doy como solución, aclaro que solo los traigo como ejemplo pues con cada uno de ellos se dio una reacción en el equipo con la que se ligó una buena cantidad de triunfos.
Al final no se llegó a mayores con ambos técnicos, pero sí vivimos una respuesta positiva que hizo regresar la sangre a las venas de la Fiera.
Justo eso es lo mínimo que se pide de este equipo hoy en día, un felino que viva para poder morirse en la raya y no de la nada en cada partido.
Se dice que el plazo para conseguir un triunfo y un despunte lo tiene Bava hasta este viernes en Tijuana. Sin duda, con lo hecho por los Xolos de Juan Carlos Osorio, representa el rival más difícil de enfrentar para la Fiera en lo que va del torneo.
La situación no es nada fácil para un técnico que entrena y dirige desde el patíbulo a un plantel desfigurado por tantos movimientos. Ahora sí que este León no es como lo pintan y como decía mi abuela, la cosa no pinta bien.
@geraslugo en X
